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Actividad Física: 10 Razones para Retomarla

La vuelta de las Vacaciones
Muchos aprovechan el período de vacaciones para tomar un descanso de su rutina de ejercicios. Sin embargo, los beneficios de la actividad física abarcan desde combatir el estrés, reducir el riesgo de padecer enfermedades cardíacas, ampliar nuestro círculo social, mantenernos en forma, reforzar el sistema inmunológico, bajar el colesterol, fortalecer los huesos, favorecer un mejor descanso, elevar la sensación de bienestar y hasta levantar la autoestima.

Beneficios de la Actividad Física
1) Reduce el riesgo de padecer enfermedades cardíacas
Cuando realizamos ejercicio, podemos ver cómo bíceps, tríceps y abdominales responden al entrenamiento, pero a veces olvidamos ese músculo vital que también se fortalece: el corazón. Sus cámaras se agrandan y bajan las pulsaciones, mejorando la presión arterial y ayudando a la circulación de la sangre. Aumenta la calidad de los glóbulos rojos, y las fibras que lo componen se vuelven gruesas y fuertes, lo que incrementa su masa muscular. Cuanto mayor es el músculo del corazón, más sangre bombea por latido, reduciendo su trabajo final, manteniéndolo sano y fuerte. Asimismo, existen otros factores directamente relacionados con la actividad física que intervienen en la disminución del riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular: el ejercicio puede ayudar a normalizar los niveles de colesterol, el control de la glucemia, reducir o prevenir la hipertensión arterial y la obesidad, entre otros beneficios.

2) Ayuda a combatir el estrés
Si hay un tema que te está preocupando, tuviste un día complicado o simplemente te cansaste de la rutina, no te subas al colectivo por esta semana y hacé el mismo trayecto en bicicleta. Vas a comprobar que los problemas no desaparecen, pero la mente se aclara y podés abordarlos desde otra perspectiva. ¿Por qué? Estudios médicos establecen que la actividad física regular afloja las tensiones y nos distrae del origen de nuestras preocupaciones, además de ayudarnos a re-energizar el cuerpo. Para combatir el estrés no hay una actividad que sea mejor que otra. Dependerá de la persona, sus gustos y el motivo de sus tensiones. Por eso, lo ideal es elegir ejercicios que brinden placer y ayuden a “cortar” con la rutina: si estás rodeado de gente todo el día, una caminata en la plaza cercana podría ser la mejor opción. Hay, incluso, disciplinas como el yoga y las artes marciales, que incluyen técnicas de relajación y meditación, ideales para quienes necesitan “desenchufarse”.

3) Nos mantiene en forma
Todos los especialistas en obesidad afirman que no hay dieta que funcione si no es acompañada de actividad física. Pero no sólo para aquellos que tengan problemas serios de sobrepeso la actividad física es una aliada. Las personas que se encuentran en su peso logran llevar una vida saludable si acompañan una alimentación adecuada con la práctica deportiva. Esto ayuda al organismo a utilizar las calorías de manera más eficiente.

4) Puede ampliar nuestro círculo social
Practicar un deporte o actividad física es la mejor forma de ampliar tu círculo de amistades. La asistencia a clubes, grupos de actividades en las plazas o centros deportivos facilita la socialización, ya que es un espacio para conocer personas nuevas. Además, practicar nuestra rutina de ejercicios en compañía de otras personas nos ayuda a mantenernos en acción cuando estamos desganados. No dudes en buscar compañía cuando elijas salir a caminar, correr o andar en bicicleta: notarás la diferencia.

5) Refuerza nuestro sistema inmunológico
La actividad física cotidiana sirve de escudo ante el avance de virus y bacterias que pueden afectar nuestro organismo. En efecto, el ejercicio puede ayudar a eliminar bacterias y virus de los pulmones, disminuyendo las posibilidades de contraer un resfrío, gripe u otra enfermedad de transmisión aérea. Además, hace que nuestros anticuerpos y glóbulos blancos circulen más rápido, pudiendo detectar enfermedades de manera más temprana al estar más activas y “despiertas”. En general, las personas que realizan actividad física frecuente y programada suelen enfermarse menos.

6) Ayuda a bajar el colesterol
El colesterol alto es uno de los males silenciosos de nuestro tiempo. Una alimentación baja en grasas y la consulta médica periódica son necesarios para su control, pero el ejercicio físico regular es otra herramienta de la que nos podemos valer para su reducción, ya que favorece la disminución de lípidos, uno de los factores de riesgo.

7) Disminuye el riesgo de desarrollar diabetes
Realizar una práctica regular de ejercicios genera que en nuestro cuerpo los niveles de azúcares estén dentro de los límites normales. Así se puede prevenir la aparición de la diabetes tipo 2, tan común en las personas adultas.

8) Fortalece nuestros huesos
El ejercicio ayuda a desarrollar densidad y masa ósea en la juventud y a retrasar su pérdida en la edad adulta. En los jóvenes, contribuye al desarrollo de huesos fuertes, y en los ancianos, ayuda a prevenir fracturas. Quienes han padecido alguna fractura también pueden recuperarse mejor con un entrenamiento especial, supervisado por un médico, a fin de mejorar la fuerza muscular.

9) Favorece un mejor descanso
La práctica de actividad física puede ayudar a conciliar el sueño más rápido y a hacerlo más profundo, ya que al gastar más calorías el cuerpo necesita recuperarse.

10) Te hace sentir mejor
Con la actividad física liberamos endorfinas, una sustancia química que produce en nuestro cerebro sensación de bienestar, disminución de ansiedad y del dolor. El ejercicio físico nos plantea metas e instancias de progreso y superación que refuerzan la autoconfianza, por lo que cada vez que nos ejercitamos, no sólo nos vemos sino que nos sentimos mejor. Por último, es importante que previo a iniciar cualquier tipo de actividad física se realice la consulta con el médico de cabecera. Además, es conveniente que los ejercicios se realicen bajo supervisión de un profesor de educación física.