HIGIENE EN LA COCINA: hábitos sencillos para evitar enfermedades | Nestlé Argentina


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HIGIENE EN LA COCINA: hábitos sencillos para evitar enfermedades

Antes y después de cocinar, hay ciertas pautas imprescindibles a tener en cuenta para cuidar la higiene y conservación de los alimentos. Estas permiten garantizar la calidad nutricional y evitar problemas de contaminación e intoxicaciones. Las enfermedades causadas por la ingesta de alimentos suelen darse porque estos fueron contaminados por microorganismos como bacterias, virus o parásitos, que llegan porque no se los manipuló de forma adecuada o porque no se los conservó correctamente. Otra de causas es el consumo de alimentos que no están bien cocidos, como las carnes o huevos.

¿Cómo se contaminan los alimentos?

• A través de las manos: por no lavarse con agua y jabón antes y después de cocinar, después de ir al baño, estornudar, etc.

• A través de gotitas de saliva emitidas al toser, estornudar o hablar. Conviene usar barbijos al cocinar cuando estamos enfermos.

• A través del uso de agua contaminada o por el lavado de alimentos con agua no potable.

• A través de la utilización de utensilios mal lavados (cuchillos o tablas) o trapos contaminados.

• Por utilizar los mismos utensilios en productos crudos y cocidos.

• A través de la no conservación correcta de los alimentos, por ejemplo, por cortar la cadena de frío. 

Algunos hábitos para incorporar en el hogar y garantizar la salud de la familia

Limpieza de la cocina

• Mesadas: el espacio de preparación de alimentos debe lavarse diariamente con productos adecuados (bactericidas), cuidando que no entren en contacto con los alimentos.

• Pileta: el desagüe de la bacha puede ser un foco de acumulación de gérmenes. Es importante limpiarlo luego de cada uso.

• Despensa o alacena: debe ser un lugar fresco y alejado del suelo.

• Freezer o congelador: debe limpiarse con agua y jabón semanalmente y realizar una limpieza profunda cada 3 meses.

• Basura: debe mantenerse siempre tapada. De ser posible, separar los residuos para su posterior reciclado.

• Utensilios de cocina: deben lavarse con agua, detergente y un cepillo o esponja después de cada uso. Se recomienda el uso de tablas de cortar de plástico rígido sin defectos. De ser posible, utilizar dos tablas: una para frutas, vegetales y productos listos para el consumo; y otra para alimentos crudos de origen animal como carne o pollo. Nunca mezclar en la misma tabla alimentos crudos y cocidos o listos para comer. Lo mismo respecto a los cuchillos. Si se utilizó uno para cortar carne, hay que lavarlo bien o utilizar otro para las verduras.

• Trapos: utilizar trapos de limpieza exclusivos para la cocina, lavarlos y escurrirlos bien luego de cada uso. Nunca debe utilizarse el mismo trapo en la cocina y en el baño.

Higiene de los alimentos

• Lavar los envases de los alimentos enlatados antes de abrirlos.

• Evitar descongelar un alimento y luego volver a congelarlo. Una vez afuera, debe cocinarse.

• Antes de congelar un alimento, esperar a que se enfríe para hacerlo y utilizar un envase adecuado.

• Lavar bien los vegetales y hortalizas antes de consumirlos e incluso de cocinarlos, con agua potable.

• Al cocinar carnes, asegurarse de llegar al punto de cocción adecuado para que quede cocido. Así se garantiza la eliminación de bacterias.

• Siempre lavarse las manos antes de cocinar.

• Revisar la fecha de vencimiento de los productos antes de utilizarlos o consumirlos.

• Respetar las indicaciones de conservación de producto que indica el envase del mismo.