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Programa Niños Saludables title niños saludables

Sonrisas saludables: la incorporación de lacteos en la alimentación para tener huesos y dientes fuertes

El calcio es uno de los nutrientes fundamentales para el crecimiento de los niños. Es un mineral que colabora con el funcionamiento de nuestro sistema nervioso y muscular, y principalmente, ayuda a la formación y desarrollo de los huesos y de los dientes.

Por eso, en etapa de crecimiento, los niños necesitan ingerirlo en suficiente cantidad para garantizar su salud y así, evitar enfermedades óseas en el futuro; como por ejemplo la osteoporosis que es una enfermedad crónica caracterizada por deformación y fractura de los huesos.

Los lácteos son los alimentos que contienen mayor cantidad de calcio, especialmente la leche y sus derivados el yogur y el queso.

Las necesidades de consumo varían según la edad. Los niños de entre 3 y 12 años, por ejemplo, deben consumir 3 porciones de lácteos al día. Una porción equivale por ejemplo a 1 taza de leche; 1 pote de yogurt; 6 cucharas soperas de queso untable; 3 fetas de queso de máquina; o 1 postre lácteo.

Algunas ideas para incorporar los lácteos en la alimentación infantil:

  • Cereales con leche o yogurt.
  • Sándwich con queso.
  • Licuados de fruta con leche.
  • Flan o budín de pan
  • Arroz con leche
  • Tarta de queso o ricota.
  • Sustituir la mayonesa por queso ricotta o queso cottage.
  • Preparar pastas con salsas a base de leche o queso, como la salsa blanca.
  • Preparar leche chocolatada

Leche en polvo o leche líquida

La leche líquida y la leche en polvo tienen las mismas propiedades nutricionales. La leche en polvo se obtiene al deshidratar la leche fluida pasteurizada y conserva sus propiedades naturales.

Es importante, si se utiliza leche en polvo, diluirla siguiendo las instrucciones del envase, ya que si se diluye demás, baja su densidad de nutrientes.

Vitamina D: la socia del calcio

La vitamina D colabora con la absorción del calcio en el intestino y su tarea es fundamental para el crecimiento. Pero esta vitamina es relativamente escasa en los alimentos y es necesario obtenerla a partir de los rayos del sol. Por eso, resulta fundamental que los niños pasen tiempo al aire libre.

Algunos alimentos que aportan vitamina D son: salmón, atún, sardinas, yema de huevo, hígado de vaca, leche y cereales fortificados.